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A woman and a young boy with glasses smile together indoors in front of a "Closed" sign, each holding an ICE-cold drink.
Carolina Suarez Estrada y su hijo, Luciano, en una foto familiar. (Colorado Sun illustration)

Read this article in English | Traducción por Rossana Longo-Better

SALIDA — Carolina Suarez Estrada llamó y envió mensajes desesperados a amigos, familiares y a su jefe, preguntando qué hacer.

Estaba en el vestíbulo de una oficina del condado de Chaffee en Salida. Se escondía de los hombres que la seguían en un auto sin distintivos.

Ese mismo día, Suarez había llevado a su pareja a una audiencia judicial por un caso reciente de manejo en estado de ebriedad. Cuando salieron, el auto comenzó a seguirla, indicándole que se detuviera, relató. Asustada, regresó al estacionamiento y corrió hacia el edificio.

Pronto descubriría que los hombres que la seguían eran agentes federales de inmigración.3

Ella no sabía qué hacer. Los agentes estaban afuera.

Sus seres queridos le aseguraron que estaría bien. Tenía un permiso de trabajo del gobierno federal, un empleo estable en una empresa de construcción, un caso de asilo pendiente, una licencia de conducir de Colorado y ningún antecedente penal.

También tenía un hijo de 7 años, Luciano, esperando a que ella lo recogiera en la casa de la niñera.

Pero sus seres queridos estaban equivocados.

Días después, cumplió 33 años en un centro de detención de inmigración en Texas, donde ella y Luciano permanecen.

Entrance to the Chaffee County Probation Department, with a door, a green sign, and a window showing office hours and address.
La oficina de libertad condicional del condado de Chaffee donde ICE arrestó a Carolina Suarez Estrada, 33, el 19 de agosto de 2025 y se la llevó a Alamosa y después a Texas. (Anna Stonehouse, Special to The Colorado Sun)

Suarez y Luciano son dos de los miles de habitantes de Colorado que han sido detenidos este año bajo la política de deportaciones masivas del presidente Donald Trump. Su arresto ha erosionado el sentido de seguridad de familias inmigrantes que habían llegado al Upper Arkansas Valley con permiso gubernamental en los últimos años. También ha motivado a ciudadanos estadounidenses a apoyar a familias inmigrantes mientras navegan esta nueva inseguridad.

Trump prometió durante su campaña deportar a “criminales sanguinarios y violentos”, pero también prometió ejecutar “el programa de deportación más grande en la historia de Estados Unidos”. Las redadas han incluido a inmigrantes trabajando en los campos, asistiendo a audiencias judiciales o caminando por sus barrios han incluido a aquellos con permisos de trabajo, tarjetas de residencia permanente e incluso ciudadanía estadounidense.

La mayoría de las personas arrestadas por agentes de ICE en Colorado entre el 20 de enero y el 26 de junio de este año no tenían condenas penales, según una revisión de datos de ICE realizada por The Colorado Sun a partir del Proyecto de Datos de Deportación. Entre quienes tenían una condena al momento de su arresto, el delito más grave era con frecuencia conducir en estado de ebriedad, muestran los datos.

Anatomía de un arresto

Poco después de su detención, la cuenta de X de la oficina de campo de ICE en Denver publicó una foto de primer plano de Suarez, todavía con su camiseta de trabajo color amarillo neón, la mirada hacia el suelo.

“Si intentas evadir un arresto legal de ICE en el condado de Chaffee, simplemente no lo hagas”, decía la publicación. “Te encontraremos, como lo hicimos con Carolina Suarez-Estrada, 32, una extranjera ilegal de Colombia que no se detuvo cuando se lo indicamos, condujo hasta una oficina de libertad condicional del condado e intentó refugiarse en el interior”.

El director de la oficina de campo de ICE en Denver, Robert Guadian, declinó comentar a través de un portavoz sobre el arresto de Suarez.

The Sun obtuvo y revisó imágenes de cámaras corporales de varios alguaciles del condado de Chaffee que respondieron a la escena.

Los videos muestran a Suarez y a su pareja, Darwin Arriche-Sierra, en una oficina justo detrás de una puerta de seguridad junto al vestíbulo del departamento de libertad condicional, alrededor de las 11:15 a.m. del 19 de agosto.

Dos alguaciles hablaron con los agentes de inmigración — uno de ICE y otro de Customs and Border Protection — que esperaban en el vestíbulo.

El agente de ICE Benjamin Diedrich les dijo a los alguaciles que habían intentado arrestar a Arriche-Sierra cuando salió de la corte. Los nombres de los agentes y de los alguaciles aparecían en los reportes de incidentes obtenidos por The Sun.

El alguacil adjunto Ruen Campbell preguntó a Diedrich, el agente de ICE, la razón del arresto.

“Violaciones migratorias”, respondió Diedrich.

“En cuanto a la mujer que está con él, también la llevaremos”, dijo Diedrich a su compañero unos minutos después, refiriéndose a Suarez. “Interfirió en nuestro arresto”.

“Fue una operación dirigida, intentábamos arrestarlo a él, sabemos quién es”, dijo Diedrich a los alguaciles.

A beige, windowless building with metal doors, an accessibility ramp, and a gravel area beside it under a partly cloudy sky.
La oficina de libertad condicional del condado de Chaffee donde ICE arrestó a Carolina Suarez Estrada, 33, el 19 de agosto de 2025 y se la llevó a Alamosa y después a Texas. (Anna Stonehouse, Special to The Colorado Sun)

Los alguaciles revisaron las identificaciones de los agentes de inmigración.

El alguacil Andy Rohrich habló con los agentes a través de una ventana interna: “Estamos tratando de convencerlos de que simplemente se vayan, les estamos diciendo que salgan de nuestro edificio. ¿Es posible que ustedes se queden afuera y, cuando ellos salgan, los detengan ahí mismo?”

El compañero de Diedrich, Javier Marcos, levantó el pulgar en señal de aprobación. Los alguaciles escoltaron a los agentes hasta el estacionamiento, cerca de su auto.

“Creo que si nos quedamos aquí no nos verán por la ventana, así que en cuanto salgan ustedes los atrapan”, dijo el alguacil adjunto Dylan Baker a los agentes.

Baker y Campbell entraron al vestíbulo de la oficina del alguacil para observar desde ahí y apagaron sus cámaras corporales.

Mientras tanto, en el pasillo interior, Rohrich, el alguacil, se reunió con otros oficiales para discutir qué hacer.

“El problema es que si los escoltas afuera, básicamente se los estás entregando”, dijo el subjefe Alex Walker, según el video.

“No vamos a sacarlos por la puerta trasera”, respondió Rohrich.

Anthony Ávila, comandante de la oficina del alguacil y quien hablaba español, les dijo a Suarez y a Arriche-Sierra que tenían que salir.

Ambos lloraban.

“¿Por qué nos persiguen?”, preguntó Suarez entre lágrimas en español.

Arriche-Sierra se arrodilló y suplicó a Ávila que le permitiera salir por otra puerta. Le mostró un papel recibido en la corte que le ordenaba regresar el 5 de septiembre.

A woman in a yellow hoodie is crying while standing next to a seated man in a red shirt inside an office with desks, chairs, and computers.
Carolina Suarez Estrada y Darwin Arriche-Sierra hablan entre lágrimas con un alguacil del condado de Chaffee en la oficina de libertad condicional el 19 de agosto de 2025. (Chaffee County Sheriff body camera video)

“Lo vine a buscar porque él no puede manejar”, sollozó Suarez.

Suarez explicó al oficial que tenía un hijo de 7 años en Buena Vista.

“Una vez que entren al vestíbulo, cierren esta puerta y nos quedamos aquí”, susurró el alguacil Rohrich a Ávila.

Ávila trató de tranquilizar a Suarez: “La migra se fueron, ya no están aquí”.

Suarez salió del cuarto y miró con cautela hacia la entrada del departamento de libertad condicional. Siguió llorando.

“Vas a tener que salir”, le dijo Ávila en español. 

“Buena suerte”, agregó antes de cerrar la puerta.

Suarez y Arriche-Sierra esperaban en el vestíbulo enviando mensajes desesperados a sus seres queridos pidiendo consejo.

Aproximadamente 15 minutos después, los agentes de inmigración volvieron a entrar al vestíbulo mientras los agentes del sheriff observaban a través de una ventana interior.

Un alguacil expresó preocupación por el hijo de Suarez.

“Deberíamos verificar que sea solo él por la situación del niño”, dijo. “Si ambos se van, quiero asegurarme de que el niño esté bien atendido y no quede solo”. No está claro cuál de los alguaciles hizo ese comentario, según las grabaciones.

Sin refugio

La ley de Colorado prohíbe que las agencias estatales y locales ayuden en la aplicación de leyes de inmigración federal fuera de sus deberes de aplicación penal.

En una entrevista, el alguacil Rohrich calificó la situación como “difícil”.

“Fueron muy profesionales”, dijo sobre los agentes de inmigración. “Su proceso transcurrió de manera bastante fluida. Es difícil cuando se trata de este tipo de situación. Vamos a seguir la ley de Colorado y no vamos a ayudar”.

Históricamente, los inmigrantes con casos de asilo pendientes y permisos de trabajo no habían sido blanco de deportación, aunque técnicamente no están protegidos de ser expulsados. Pero la administración Trump ha estado arrestando solicitantes de asilo, sobre todo en los tribunales de todo el país, y tratando de acelerar sus deportaciones. La semana pasada, un juez federal bloqueó ese proceso rápido, señalando que viola los derechos de debido proceso garantizados por la Constitución.

En la fábrica de casas prefabricadas de Buena Vista donde Suarez y su familiar, L.C., trabajan, L.C. revisó la aplicación “Find My Friends” en su teléfono. Poco a poco, el punto azul de Suarez empezó a moverse hacia el sur, en dirección a Alamosa. The Sun usa las iniciales de L.C. y no revela su parentesco exacto con Suarez porque teme represalias de ICE.

A large industrial building with several parked cars in a dirt lot is seen against a backdrop of mountains under a clear sky.
Fading West en Buena Vista, el lugar de trabajo de Carolina Suarez Estrada, 33, quien fue arrestada por ICE en Salida el 19 de agosto de 2025.  (Anna Stonehouse, Special to The Colorado Sun)

L.C. recogió a Luciano de la niñera y siguió verificando el punto azul de Suarez hasta que se detuvo en Alamosa. Agentes de ICE le dijeron por teléfono que debía llevar a Luciano a Alamosa de inmediato, pero L.C. temía ser arrestado también.

Laura Hansen, amiga de la familia y ciudadana estadounidense, se ofreció a llevar a Luciano a Alamosa.

“Lo único que pude hacer fue darle un beso y rezar, decirle que iba a encontrarse con su mamá”, relató L.C. en español.

Hansen puso un audiolibro de Harry Potter y le dio bocadillos a Luciano para el viaje de 90 minutos a Alamosa. Una vez que los agentes de ICE vieran al niño, pensó, seguramente permitirían que Suarez regresara con su hijo a su casa en Salida.

Pero cuando Hansen llegó al edificio de ladrillo de una planta, en un barrio industrial en el sur de Alamosa, cerca del aeropuerto, los agentes no le permitieron ver a Suarez. Hansen dijo que los agentes le ordenaron dejar a Luciano.

Ella se negó sin tener la seguridad de que Suarez estaba ahí y de que quería a Luciano con ella. Las dos hablaron llorando por teléfono y Hansen aceptó dejar a Luciano y regresar sola a Buena Vista.

“Empaqué sus cosas”, recordó. “Es tan valiente y tan dulce, el niño más amable. Fue muy estoico. Yo me estaba derrumbando. Le repetía: ‘Eres un niño inteligente, valiente, vas a estar bien’”.

Al día siguiente, L.C. vio el punto azul de Suarez en Texas. ICE había trasladado a la madre y al hijo al South Texas Family Residential Center, a una hora al suroeste de San Antonio. Arriche-Sierra fue enviado al centro de detención de inmigración en Aurora.

El mundo de L.C. se derrumbó.

“Para nosotros, Buena Vista y Salida eran un refugio”, dijo, usando la pronunciación en español de los nombres. “Ahora, ya no hay refugio”.

De Colombia a Colorado

Durante los dos años que vivieron en el Upper Arkansas River Valley, Suarez y Luciano crearon lazos profundos tanto con familias inmigrantes como con ciudadanos. Desde su arresto, donantes han aportado más de 15,000 dólares para los gastos legales de Suarez. Hansen y otra amiga de la familia contrataron a un abogado en Texas para representarla en una audiencia el 12 de septiembre en el centro de detención.

Suarez espera que ICE los libere mientras se procesa su caso de inmigración, de modo que Luciano pueda regresar a la escuela.

“Mi hijo no merece estar aquí”, dijo en una entrevista telefónica desde el centro de detención.

Suarez y Luciano se mudaron a Colorado desde Colombia en el 2023 después de que L.C., Suarez y sus familiares recibieran amenazas por el trabajo de L.C. como guardia de prisión, dijo.

A student with a backpack is captured in motion blur while entering a brick school building on a sunny day.
Estudiantes entran a la escuela primaria Avery-Parsons el 4 de septiembre de 2025 en Buena Vista. ICE arrestó a Carolina Suarez Estrada, 33, en Salida y se la llevó a Alamosa y después a Texas con su hijo de 7 años, Luciano. Luciano, asistía a la escuela primaria y jugaba al fútbol en Buena Vista. (Anna Stonehouse, Special to The Colorado Sun)

Tomaron un vuelo de Colombia a México y luego se presentaron ante funcionarios fronterizos de Estados Unidos para pedir asilo. Pasaron varios días en un centro de detención, durmiendo en el piso en condiciones frías, relató L.C., antes de que el gobierno los liberara con casos de asilo pendientes y citatorios judiciales periódicos.

Colorado, donde L.C. y Suarez ya tenían familiares, les ofreció un nuevo comienzo. Consiguieron permisos de trabajo y empleos en una compañía de construcción. Luciano cursó primer grado en una escuela primaria de Buena Vista y se unió a la liga local de fútbol. La familia se mudó a viviendas patrocinadas por la empresa. Poco a poco, la vida mejoró.

Amigos, familiares, vecinos y colegas describen a Suarez como una trabajadora incansable y una madre dedicada.

Cuando no estaba sellando interiores, pasaba tiempo explorando Colorado con Luciano, según contaron amigos y familiares. Hacían excursiones a Fairplay, Gunnison, Vail, Colorado Springs, Cañon City y Denver, donde Luciano disfrutaba ir a Water World. Vivieron primero en Buena Vista y después en Salida, donde visitaban el río y los parques donde Luciano podía andar en bicicleta.

Luciano debía comenzar segundo grado dos días después de que ICE lo detuvo.

Su maestra de primer grado, Jill Maher, recordó haber conocido a Suarez en un evento escolar el año pasado, donde Luciano ya dominaba lo suficiente el inglés como para traducirle. Maher, quien también tiene una hija en la escuela, describió a Luciano como un estudiante brillante y querido por sus compañeros.

“Me ha afectado mucho”, dijo Maher entre lágrimas. “El primer día que llevamos a nuestra hija a la escuela, solo pensaba en Luciano y su mamá, que no podían acompañarlo a la puerta, y la diferencia entre lo que ellos están viviendo y lo que vivimos nosotros”.

Luciano sonríe afuera de su escuela en una foto familiar.

Para sus compañeros de fútbol, Luciano es “Luci”, contó su entrenador Zach Chambers, quien lo ha dirigido en las últimas temporadas. Luciano ayuda a Chambers a traducir instrucciones para los otros niños que hablan español, dijo.

Suarez solía llevar a Luciano temprano a las prácticas para que jugara con el hijo de Chambers, de la misma edad. A diferencia de otros niños, Luciano casi nunca faltaba a una práctica y Suarez siempre se quedaba a verlo. Chambers dijo que ha sido difícil explicarle a su hijo por qué su amigo ya no está.

“La vida sigue, pero esta otra familia ya no está aquí”, dijo. “Participar es una decisión, y su mamá decidió estar involucrada. Es triste ver lo que les pasó a pesar de su esfuerzo”.

Luciano, un delantero veloz, probablemente habría jugado este año en la división de menores de 10 años.

En la primera práctica de la semana pasada, los niños recogieron sus gafetes con nombre.

El de Luciano quedó atrás.

Un antes y un después

Antes del arresto de Suarez, muchos inmigrantes en Salida y Buena Vista decían sentirse cómodos dejando a sus hijos jugar afuera, haciendo parrilladas en el parque y haciendo mandados. Ahora, incluso esos actos cotidianos parecen peligrosos.

ICE podría estar en cualquier parte, dijeron.

Todos describieron sentirse acechados por el temor de que ICE pudiera llevárselos y dejar a sus hijos solos. Aunque ICE no ha sido visto en la zona desde hace varios días, algunos siguen aceptando la ayuda de vecinos ciudadanos para hacer mandados y llevar a sus hijos a la escuela de forma segura.

La superintendente del Distrito Escolar de Buena Vista, Lisa Yates, dijo que 26 estudiantes faltaron el primer y segundo día en la escuela primaria, 12 de los cuales la escuela identificó como probablemente hijos de inmigrantes. Dijo que luego la escuela se comunicó con las familias para “entender qué podrían necesitar para eliminar barreras y poder asistir a la escuela”. Después de eso, la asistencia mejoró.

Yates dijo en un comunicado: “Somos una comunidad muy unida y nos cuidamos unos a otros como una familia, y por eso, cada vez que un estudiante se va, hay un sentido de pérdida y la esperanza de que esté bien”.

El día del arresto de Suarez, el pánico también se extendió en la fábrica donde trabaja.

Videos de teléfonos celulares revisados por The Sun muestran a trabajadores con sus camisetas amarillas corriendo hacia sus autos y saliendo del estacionamiento a toda velocidad esa tarde, antes de que terminaran sus turnos.

Muchos de los entrevistados por The Sun no salieron de sus casas durante varios días después de que arrestaron a su compañera de trabajo, por miedo a que les ocurriera lo mismo.

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Fading West en Buena Vista, el lugar de trabajo de Carolina Suarez Estrada, 33, quien fue arrestada por ICE en Salida el 19 de agosto de 2025. (Anna Stonehouse, Special to The Colorado Sun)

El jefe de Suarez dijo que, de los 17 trabajadores que supervisa, todos menos dos son inmigrantes con permisos de trabajo y solicitudes de asilo pendientes, lo mismo que Suarez. The Sun no usa su nombre porque teme represalias de ICE.

En una publicación en redes sociales dos días después del arresto de Suarez, la empresa, Fading West Development, dijo que toda su fuerza laboral “cumple plenamente con todas las leyes estatales y federales”.

“Respaldamos firmemente a nuestro personal y a nuestra comunidad”, decía la publicación en inglés y en español. “Estamos comprometidos a compartir recursos que ayuden a garantizar que todos se sientan seguros, informados y empoderados para conocer sus derechos”.

La empresa no respondió a solicitudes adicionales de comentarios.

Pocos días después, otra publicación de la compañía mostraba fotos antiguas de un grupo de mujeres con cascos, celebrando a las “mujeres fuertes con botas de casquillo, chalecos de seguridad y roles de liderazgo”.

En la primera fila está Suarez, sonriendo con orgullo y flexionando el bíceps.

Type of Story: News

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Taylor Dolven writes about politics (elected officials, campaigns, elections) and how policy is affecting people in Colorado for The Colorado Sun.She has been a journalist for 13 years, previously writing about transportation for The Boston...