Read this article in English | Traducción por Rossana Longo-Better
Los arrestos por inmigración se han cuadruplicado en Colorado y casi triplicado en Wyoming desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo en enero, con un cambio significativo en quiénes son los objetivos de los agentes migratorios, según nuevos datos del gobierno federal.
La mayoría de las personas arrestadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) entre el 20 de enero y el 26 de junio de este año en Colorado y Wyoming no tenían condenas penales, según datos de ICE divulgados en las últimas semanas. Entre quienes sí tenían una condena al momento de su arresto, el delito más grave registrado con mayor frecuencia por ICE en ambos estados es el de conducir en estado de ebriedad.
Los datos, obtenidos de ICE y publicados por el Proyecto de Datos de Deportación (Deportation Data Project), brindan el panorama más detallado y público acerca de quiénes están cayendo atrapados, de las tácticas de arrestos masivos de ICE en los dos estados del oeste este año. La Facultad de Derecho de la Universidad de California en Berkeley, que lidera el proyecto, publicó los datos. The Colorado Sun y WyoFile analizaron los arrestos realizados bajo la jurisdicción de la oficina regional de ICE en Denver, que abarca ambos estados.
Los datos contradicen los objetivos declarados por la administración de Trump de enfocarse en “lo peor de lo peor”. Según los datos, ICE está incrementando los arrestos a inmigrantes sin condenas penales. Defensores que trabajan con comunidades inmigrantes dijeron que las tácticas, que incluyen arrestar a personas que se presentan a sus audiencias judiciales migratorias, no tienen precedentes.
Laura Lunn, directora de defensa y litigios para la Red de Defensa del Inmigrante de las Montañas Rocosas (Rocky Mountain Immigrant Advocacy Network, en inglés), dijo que en sus 15 años de experiencia con inmigrantes, nunca había visto que ICE arrestara a personas con casos pendientes de asilo y sin condenas penales. Ahora, dijo, eso es común en Colorado.
“Están recogiendo a personas de sus hogares, sus lugares de trabajo, o incluso mientras pasean a sus perros”, dijo. “Es despiadado y nunca había visto algo así”.
El conjunto de datos de arrestos no es perfecto, y el análisis de The Colorado Sun y WyoFile requirió que los reporteros hicieran ciertas inferencias. Por ejemplo, algunos arrestos estaban registrados en el área de la oficina de campo de Denver, sin especificar si se realizaron en Colorado o Wyoming.
En estos casos, los reporteros utilizaron el número de identificación único de cada persona arrestada para buscar el estado en el que ocurrió su detención, utilizando otro archivo de datos: conjuntos de datos de detención o de órdenes de retención. En caso que el registro del arresto hacía referencia a un punto geográfico claro, como la ciudad de Casper en Wyoming, los reporteros asignaron ese arresto a ese estado. Si no era posible hacer una inferencia clara, eliminaron el arresto del conjunto de datos y no lo incluyeron en el análisis. En total, el análisis incluyó 556 arrestos en 2024 y 2,162 en 2025, siendo descartados menos de 100 arrestos.
Algunas personas arrestadas tenían condenas penales registradas en uno de los conjuntos de datos, pero no en otro. The Colorado Sun y WyoFile solo contabilizaron condenas penales que aparecían en los datos de arresto, que UC Berkeley y otros medios han determinado como los más confiables.
Debido a la necesidad de hacer inferencias, este análisis puede diferir de aquellos realizados por otras redacciones. Por ejemplo, The New York Times informó que los arrestos migratorios en Wyoming se habían duplicado, no triplicado. Pero el análisis realizado por The Colorado Sun y WyoFile identificó más arrestos atribuibles a ese estado que los que reportó el Times.
Funcionarios de ICE se negaron a responder preguntas sobre los datos y el análisis de The Colorado Sun y WyoFile, a pesar de que los datos fueron producidos por su propia agencia.
Los reporteros enviaron preguntas a Steve Kotecki, portavoz de ICE para la región que incluye ambos estados. Kotecki dijo que había reenviado dichas preguntas a la oficina nacional de prensa de ICE. Posteriormente, los reporteros recibieron una respuesta desde una cuenta genérica de correo electrónico de ICE, en la que se negaron a verificar los datos de su misma agencia. ICE también se rehusó a proporcionar una declaración oficial firmada y, en su lugar, envió un breve comunicado, sin firma, que repetía los mensajes nacionales estándar.
La respuesta de ICE a nuestra solicitud de información sobre arrestos locales refleja un esfuerzo creciente de la agencia por mantener en el anonimato a sus funcionarios. Agentes de ICE han usado máscaras durante operaciones en todo el país y se han negado a dar sus nombres a las personas detenidas o al público en general. Según informes, algunos fiscales que representan al gobierno en estos casos también han buscado mantener su anonimato.
El enfoque cada vez mayor de ICE en inmigrantes sin condenas penales ocurre mientras esta administración intenta alcanzar su meta de 3,000 arrestos migratorios diarios. Las tácticas de ICE han generado protestas en todo el país en los últimos meses, incluidas manifestaciones en ciudades de Colorado y Wyoming.
Colorado y Wyoming difieren mucho en cuanto a su política y su demografía. Colorado cuenta con un gobernador y una legislatura demócratas, mientras que Wyoming tiene un gobernador y una legislatura republicanos. Casi el 10% de los residentes de Colorado nacieron en el extranjero, mientras que solo el 3.6% de los residentes de Wyoming nacieron en otros países, según las últimas cifras del Censo Nacional.
Los datos muestran que la ofensiva anti migratoria ha sido más agresiva en Colorado que en Wyoming.
Activistas y abogados por los derechos de los inmigrantes dijeron a WyoFile y The Colorado Sun que, en Wyoming, el aumento de arrestos parece estar basado en un sistema que depende de que las fuerzas locales del orden notifiquen a ICE cuando han detenido a inmigrantes sospechosos de haber cometido delitos locales. Las redadas grandes, altamente visibles y las detenciones masivas que se han visto en otros estados del oeste han sido poco comunes en Wyoming.
Un número creciente de alguaciles en Wyoming ha firmado acuerdos para facilitar la cooperación con ICE. Dichos acuerdos probablemente violarían las leyes de Colorado, que prohíben una cooperación significativa entre las fuerzas del orden y ICE. Activistas aseguran que, incluso en los condados de Wyoming donde no existe un acuerdo formal, los agentes del sheriff ahora son más propensos a llamar a ICE cuando encarcelan a alguien de quien sospechan que está en el país sin autorización. Al mismo tiempo, ICE responde con más frecuencia a esos llamados y tiene más probabilidades de recoger a personas directamente de las cárceles que durante la administración del presidente Joe Biden.
“Están aquí”, dijo Bianca Infante, directora del programa Juntos, una organización estatal de defensa de inmigrantes con sede en Cheyenne, refiriéndose al creciente número de arrestos. “La manera en que actúan es más estratégica, menos visible. Pero que no lo veamos tanto no significa que no estén aquí”.
En Colorado y Wyoming, la mayoría de las personas arrestadas por ICE durante los primeros cinco meses de la administración de Trump no tenían condenas penales, según los datos. Esto representa un cambio con respecto al mismo período en 2024, cuando los datos indican que la mayoría de las personas arrestadas por ICE sí tenían condenas penales.
Entre quienes tenían condenas penales al momento del arresto este año, la mayoría era por delitos no violentos, de acuerdo con la definición del FBI.
Entre las personas arrestadas en Colorado y Wyoming hay individuos cuyas condenas tienen décadas de antigüedad, aunque no siempre se incluye la fecha. Tres personas arrestadas este año tienen condenas que, según ICE, datan de entre 1992 y 1999, y diez tienen condenas de entre 2000 y 2005.
Los datos indican que muy pocas personas parecen haber sido deportadas a países donde no tienen ciudadanía. Pero la lista incluye a nueve hombres venezolanos arrestados en Colorado desde el 20 de enero que fueron enviados a El Salvador el 15 de marzo. Al menos otros tres hombres venezolanos, arrestados durante la administración de Biden, también fueron enviados ese mismo día a El Salvador, según los datos de arresto.
Si bien los datos no incluyen nombres, la fecha de salida indica que estos hombres podrían formar parte del grupo de casi 300 personas que la administración de Trump deportó al Centro de Confinamiento del Terrorismo, o CECOT, en El Salvador. Fueron deportados sin haber tenido la oportunidad de impugnar las acusaciones del gobierno federal de que eran miembros de pandillas, según demandas judiciales relacionadas con las detenciones en el CECOT.
Ninguno de los hombres de Colorado, cuyas edades oscilan entre los 22 y los 35 años aproximadamente, tenía condenas penales al momento de ser arrestado por ICE, según los datos. Uno de ellos tenía una condena por asalto grave, vinculada a su expediente de detención en ICE. El Salvador liberó a los hombres a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros el viernes, según The Associated Press. No está claro si todos los arrestados en Colorado están incluidos en el intercambio.
Los republicanos en el Congreso votaron a principios de este mes para aumentar el presupuesto anual de ICE de 8 mil millones de dólares a aproximadamente 28 mil millones, lo que convierte a esta agencia en el cuerpo de seguridad pública con mayor financiamiento del país.
Esta inyección de recursos continuará impulsando los arrestos, detenciones y deportaciones, dijo Julia Gelatt, subdirectora del programa de política migratoria del Instituto de Políticas Migratorias, un centro de estudios no partidista. Y añadió que es probable que cada vez más personas arrestadas, detenidas y deportadas sean aquellas cuyo único delito es haber ingresado al país sin autorización.
“Si quieren mantener el ritmo de arrestos que han estado llevando a cabo”, dijo Gelatt, “tendrán que ampliar su enfoque más allá de las personas con condenas penales”.
